Planchando el vestuario...
Planchando el vestuario...

Aunque Pensándolo Bien, la Culpa Es de Cristóbal Colón
Las Lechugas Colectivo Escénico
12 oct 26
Esta obra fue, sin duda, un reto emocional. Sabemos que existe teatro para todos los gustos, pero hay propuestas que van más allá del entretenimiento y nos confrontan con aquello que preferiríamos no mirar. Esta obra me incomodó, pero de esa manera necesaria que nos invita a detenernos, cuestionar y mirar desde otra perspectiva. El escenario, lleno de utilería y coreografías que, a primera vista, podrían parecer carentes de sentido, terminó por revelarme que cada elemento tenía un porqué. Todo parecía formar parte de un lenguaje propio, de una construcción que solo al detenerme a analizarla comenzó a cobrar sentido. Tan fuerte, tan emocional, cómica, cuestionable, bella y sutil… Entonces pensé: ¿estoy describiendo la obra o estoy describiendo a una mujer? La obra me tocó el alma. Hubo momentos en los que lloré, otros en los que me sentí incómoda y muchos más en los que no pude evitar cuestionarme. Porque, a veces, el teatro no está hecho para darnos respuestas ni para hacernos sentir cómodos, sino para remover algo dentro de nosotros y obligarnos a mirar de nuevo. Y esta obra lo consiguió conmigo.


El Mar Enamorado
Producción El Mar Enamorado
12 oct 26
Mar enamorado es, sin duda, una de las obras que más me han motivado a seguir acercando a las infancias al teatro. La manera en que nos hicieron parte de la experiencia demuestra que el teatro va mucho más allá de lo que sucede sobre el escenario. Cada elemento, desde la utilería hasta el sonido y el vestuario, revela una dedicación que contribuye a construir un universo capaz de despertar la imaginación y conectar con el público. Porque llevar a las infancias al teatro no es solamente invitarlas a ver una historia, sino darles la oportunidad de vivirla, emocionarse, descubrir y dejarse sorprender. Y obras como Mar enamorado me recuerdan por qué vale tanto la pena seguir haciéndolo.

Allegrizzimo: Nuova Era
TRIBU Producciones
12 oct 26
Una vez más, compruebo que el clown en México es impresionante. Con esta obra reí, me enojé, recordé, cuestioné y experimenté muchas otras emociones que me resulta difícil resumir en una sola palabra. Recuerdo que el teatro estaba lleno y que el público se mostraba tan entregado y apasionado que, poco a poco, dejamos de ser simples espectadores para convertirnos en parte de la historia. Las coreografías y las canciones nos invitaban a cantar y bailar, creando una conexión que traspasaba el escenario y se extendía por toda la sala. La escenografía, hecha con el corazón, construía el universo de la obra, mientras que los vestuarios, tan bellos y llenos de pequeños detalles, nos permitían reconocer la personalidad de cada personaje. La iluminación y el sonido tampoco eran elementos aislados: ambos contribuían a dar vida a ese mundo y a envolvernos en él. Salí con la certeza de que el clown tiene una capacidad extraordinaria para hacernos transitar por distintas emociones, invitarnos a cuestionar y, sobre todo, recordarnos que el teatro también se construye con la energía de quienes están sobre el escenario y de quienes los acompañamos desde la butaca.

Si No Me Acuerdo De Ti
Sin Madres Producciones
12 oct 26
La estructura de la historia, que transita entre el presente y los Flashbacks para reconstruir el pasado de los personajes, permite comprender poco a poco sus vínculos, sus decisiones y aquello que los llevó hasta donde están. La escenografía, sobria pero funcional, acompaña el relato sin distraer la atención de lo verdaderamente es importante: los personajes y sus emociones. Asimismo, las actuaciones de cada integrante del elenco son precisas y nos llevan de la mano por una historia que se construye desde la intimidad. Debo confesar que el final me dejó una sensación tibia. Sin embargo, al detenerme a pensar en esa impresión, comencé a cuestionarme: ¿por qué asocié esa sensación con la historia que acababa de presenciar? ¿Hasta qué punto nuestras propias ideas influyen en la manera en que interpretamos el amor, el deseo y la bisexualidad? Confieso que tengo un favorito, pero también entiendo que no todas las personas buscan lo mismo en una relación. Tal vez ahí está una de las preguntas que me dejó la obra: ¿elegimos desde la pasión o desde la tranquilidad que alguien nos ofrece? Al final, Si no me acuerdo de ti me dejó con más preguntas que respuestas. Y quizá ahí reside una de sus mayores virtudes: en llevarme de la emoción al cuestionamiento, en hacerme revisar mis propias ideas y en recordarme que, a veces, lo que percibimos en una historia también habla de nosotros mismos.
