Planchando el vestuario...
Planchando el vestuario...

Por Javier Mira
Sin Madres Producciones
TragicomediaLa estructura de la historia, que transita entre el presente y los Flashbacks para reconstruir el pasado de los personajes, permite comprender poco a poco sus vínculos, sus decisiones y aquello que los llevó hasta donde están. La escenografía, sobria pero funcional, acompaña el relato sin distraer la atención de lo verdaderamente es importante: los personajes y sus emociones. Asimismo, las actuaciones de cada integrante del elenco son precisas y nos llevan de la mano por una historia que se construye desde la intimidad. Debo confesar que el final me dejó una sensación tibia. Sin embargo, al detenerme a pensar en esa impresión, comencé a cuestionarme: ¿por qué asocié esa sensación con la historia que acababa de presenciar? ¿Hasta qué punto nuestras propias ideas influyen en la manera en que interpretamos el amor, el deseo y la bisexualidad? Confieso que tengo un favorito, pero también entiendo que no todas las personas buscan lo mismo en una relación. Tal vez ahí está una de las preguntas que me dejó la obra: ¿elegimos desde la pasión o desde la tranquilidad que alguien nos ofrece? Al final, Si no me acuerdo de ti me dejó con más preguntas que respuestas. Y quizá ahí reside una de sus mayores virtudes: en llevarme de la emoción al cuestionamiento, en hacerme revisar mis propias ideas y en recordarme que, a veces, lo que percibimos en una historia también habla de nosotros mismos.
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