Planchando el vestuario...
Planchando el vestuario...
Rey Lear
@reylearteatroProducción:Woo Teatro• CDMX

Solo se muestran aspectos que han sido calificados por usuarios.
Producción:Woo Teatro• CDMX
Esta adaptación contemporánea de 'Rey Lear' traslada la acción al mundo del teatro, donde Lear es un director que decide ceder su compañía a sus hijas. Esta decisión desencadena una profunda reflexión sobre la corrupción del arte, la búsqueda de autenticidad y la fragilidad de la identidad cuando se pierden los títulos y la cordura, en un entorno donde la apariencia prevalece sobre la verdad.
Verificamos que los enlaces sean de proveedores oficiales, pero te recomendamos revisar siempre la URL antes de realizar cualquier pago. Los precios mostrados son aproximados y pueden haber cambiado; consúltalos directamente en el sitio del proveedor.
5 reseñas de la comunidad
Fui al estreno en el Helénico de la obra de Angélica Rogelio con Luis de Tavira. En general me pareció un proyecto muy bueno; de esas obras que logran que no te despegues del asiento ni un segundo. Como fue la primera función, es normal que queden cosas por ajustar. Sentí que a la dirección le falta pulir la dicción de algunos personajes, sobre todo de las dos hijas que están al frente del escenario, porque a veces se perdía lo que decían. Lo que sí es impecable es lo de Diana Sedano; el papel de bufón que hace es excelente, se lleva la noche. Creo que la obra tiene todo para crecer muchísimo conforme avance la temporada.
Ver reseña y comentarEl Rey Lear, en la adaptación de Angélica Rogel, encuentra su mayor fuerza al trasladar el reino hacia un teatro y convertir la herencia en una conversación sobre cuidado, poder y vejez. Más que una tragedia sobre la locura, la puesta parece hablar del miedo a dejar de ser funcional para los demás. Aunque sus casi tres horas sin intermedio pueden sentirse densas, el trabajo de Luis de Tavira y el elenco sostienen una propuesta dolorosamente vigente.
Ver reseña y comentarUna tragedia sobre el juego de la vejez, y sobre la mentira que nos enseña a ver. Un elenco que brilla en la fragilidad. Y una propuesta de dirección que se desvanece ante una dramaturgia que rebasa su propia adaptación.
Ver reseña y comentar“Nothing will come of nothing” Debo decir que, aunque no me molestó la adaptación del reino a la compañía de teatro, tampoco me provocó nada, con ese ensamble, si no la iban a mantener clásica, para mí hubiera sido más interesante ver un ejercicio más cercano al estilo de aquel Macbeth de Laura Almela y Daniel G. Cacho. Luis de Tavira comprometido, como siempre, a dar lo mejor de sí en su faceta de actor, que aunque no es mi favorita, siempre cumple. Diana Sedano está estupenda, al igual que Alejandro Morales.
Ver reseña y comentarUn clásico de Shakespeare que se injerta en el TEATRO mismo. Definitivamente los últimos dos actos gozan de una fuerza poética y actoral sobresaliente (principalmente por Luis de Tavira). No obstante, una obra de dos horas y media no se puede sostener por los últimos 30 minutos. La obra se cuese a fuego muy lento, flaqueando de claridad tonal en las interpretaciones de la primera mitad. El bufón y el rey cargan con la misión de mantener despierto al público, ya que los personajes antagónicos no logran potenciar el conflicto y su participación se limita a contar la anécdota para que la historia avance. Es interesante la propuesta de una iluminación sobria, casi general, porque evoca al Globo de antaño. Sin embargo, al no contar con la psicología del color a su favor, la obra depende más de sus intérpretes (para bien y para mal). Las transiciones sonoras grabadas se perciben genéricas, pero los efectos prácticos de sonido son muy buenos. Una obra para reflexionar sobre el TEATRO.
Ver reseña y comentar
Fui al estreno en el Helénico de la obra de Angélica Rogelio con Luis de Tavira. En general me pareció un proyecto muy bueno; de esas obras que logran que no te despegues del asiento ni un segundo. Como fue la primera función, es normal que queden cosas por ajustar. Sentí que a la dirección le falta pulir la dicción de algunos personajes, sobre todo de las dos hijas que están al frente del escenario, porque a veces se perdía lo que decían. Lo que sí es impecable es lo de Diana Sedano; el papel de bufón que hace es excelente, se lleva la noche. Creo que la obra tiene todo para crecer muchísimo conforme avance la temporada.

El Rey Lear, en la adaptación de Angélica Rogel, encuentra su mayor fuerza al trasladar el reino hacia un teatro y convertir la herencia en una conversación sobre cuidado, poder y vejez. Más que una tragedia sobre la locura, la puesta parece hablar del miedo a dejar de ser funcional para los demás. Aunque sus casi tres horas sin intermedio pueden sentirse densas, el trabajo de Luis de Tavira y el elenco sostienen una propuesta dolorosamente vigente.

Una tragedia sobre el juego de la vejez, y sobre la mentira que nos enseña a ver. Un elenco que brilla en la fragilidad. Y una propuesta de dirección que se desvanece ante una dramaturgia que rebasa su propia adaptación.
“Nothing will come of nothing” Debo decir que, aunque no me molestó la adaptación del reino a la compañía de teatro, tampoco me provocó nada, con ese ensamble, si no la iban a mantener clásica, para mí hubiera sido más interesante ver un ejercicio más cercano al estilo de aquel Macbeth de Laura Almela y Daniel G. Cacho. Luis de Tavira comprometido, como siempre, a dar lo mejor de sí en su faceta de actor, que aunque no es mi favorita, siempre cumple. Diana Sedano está estupenda, al igual que Alejandro Morales.

Un clásico de Shakespeare que se injerta en el TEATRO mismo. Definitivamente los últimos dos actos gozan de una fuerza poética y actoral sobresaliente (principalmente por Luis de Tavira). No obstante, una obra de dos horas y media no se puede sostener por los últimos 30 minutos. La obra se cuese a fuego muy lento, flaqueando de claridad tonal en las interpretaciones de la primera mitad. El bufón y el rey cargan con la misión de mantener despierto al público, ya que los personajes antagónicos no logran potenciar el conflicto y su participación se limita a contar la anécdota para que la historia avance. Es interesante la propuesta de una iluminación sobria, casi general, porque evoca al Globo de antaño. Sin embargo, al no contar con la psicología del color a su favor, la obra depende más de sus intérpretes (para bien y para mal). Las transiciones sonoras grabadas se perciben genéricas, pero los efectos prácticos de sonido son muy buenos. Una obra para reflexionar sobre el TEATRO.