Planchando el vestuario...
Me Comería Un Caballo
Somnia Etérea
25 oct 26
Precioso, todo el montaje está precioso. El texto es visceral, las actuaciones son hipnotizantes y la utilería ES PERFECTA (y todo lo demás tmb). Estuve a punto de llorar, porque más allá del horror se explora el amor desde su parte más carnal, que nace siempre de un profundo deseo de conexión a pesar de la bestialidad que tengamos dentro, de ser y dejarse consumir. Neta que gran trabajo.