Planchando el vestuario...
Planchando el vestuario...

Por Manuel Calzada Pérez
Compañía Nacional de Teatro
DramaEs imposible no empezar por Luisa Huertas. Fui inicialmente por ella, esa garantía que representa en cualquier proyecto, pero salí admirando otra vez la humanidad con la que encarna a María Moliner. La obra nos presenta a la filóloga, bibliotecaria y lexicógrafa que dedicó años a construir el Diccionario de uso del español y que, tras acudir al médico por pequeños olvidos, recibe un diagnóstico devastador: arterioesclerosis cerebral. La ironía es cruel: comenzar a perder aquello a lo que dedicó su vida, las palabras. Entre las consultas con su médico, su relación con Fernando y los recuerdos atravesados por la represión franquista, conocemos no sólo a la autora del diccionario, sino a la mujer detrás de él: su angustia, amor, frustración y esperanza. Mi momento favorito es esa entrada a la mente de María, donde presente y memoria se mezclan frente a nosotros. Y al final aparece una palabra que lo contiene todo: “Libertad”. Salir del teatro con ella latiendo es, también, un acto de memoria.
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