Planchando el vestuario...
Planchando el vestuario...

Por David Paquet
Compañía Los Endebles
ComediaDespués de ver El peso de las hormigas quise renunciar a mi trabajo. No por el trabajo en sí, sino por el impulso de moverme de cualquier inercia y hacer algo. La obra mira la adolescencia desde ese huracán de emociones que cuesta entender y explicar. Habla de la rabia, la frustración, las injusticias y de sentir que tu voz aún no cuenta. Pero también logra que, sin importar la edad, regreses a ese “yo” que quería cambiar el mundo y no sabía por dónde empezar. Mariana López Dávila y Germán Bracco vuelven palpables esas emociones; Boris Schoemann y Mahalat Sánchez sostienen un mundo adulto entre la resignación y el despertar, mientras Yayo Villegas suma fuerza con su actuación y diseño sonoro. Al salir, mi hija y yo no pudimos elegir un personaje favorito: todo funcionaba como una sola pieza. Salí con ganas de sumar mi peso al de las hormigas y mover, aunque fuera un poco, la balanza.
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