Planchando el vestuario...
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Prendida De Las Lamparas
@cnteatromxProducción:Compañía Nacional de Teatro• CDMX

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Producción:Compañía Nacional de Teatro• CDMX
4 reseñas de la comunidad
La obra, escrita por Elena Guiochins y dirigida por Mariana García Franco, propone un juego escénico que nos permite acercarnos a Rosario Castellanos desde distintas edades, emociones y contradicciones. Dulce Mariel, Ana Karen Peraza y Luisa Huertas se alternan en escena; Luisa ilumina cada palabra con una fuerza que se queda adentro. La puesta no busca mostrarnos sólo a la escritora, sino también a la mujer detrás de su obra: sus inseguridades, su autocrítica, sus silencios y ese miedo a la soledad incluso cuando se está acompañada. También aparece con fuerza su relación con la madre, atravesada por culpa, distancia y heridas que conectan con historias que muchas mujeres han vivido durante generaciones. A ratos sentí que hacía falta algo de contexto para captar ciertas referencias, pero incluso sin conocer a fondo su historia, la obra consigue acercarnos a una Rosario profundamente humana, contradictoria y vulnerable.
Ver reseña y comentarEl diseño teatral es superlativo y genera una gran expectativa en el espectador por lo que está por acontecer en el espacio. Lamentablemente la dramaturgia no es más que las memorias deslactosadas de Rosario Castellanos. El nombre de la protagonista y el espacio teatral se perciben mucho más grandes que los acontecimientos que se presentan. De igual manera, es una buena experiencia para conocer a Castellanos.
Ver reseña y comentarUna obra sobre el valor para permanecer, a través del amor y las palabras. La biografía viva de una gran escritora; pero aún más importante, el testimonio de lo que le pasa a una mujer por ser mujer. Meticulosamente amorosa. Inevitablemente de nicho. Pero con una potencia visual y actoral innegable. Mi crítica completa está disponible en ruidomagazine.com
Ver reseña y comentarUna buena obra que retrata parte de la vida de la señora Rosario Castellanos; excelentes elementos como las lamparas, las imagenes proyectadas, los papeles, las actrices, muy buena dramaturgia que te deja qué pensar.
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La obra, escrita por Elena Guiochins y dirigida por Mariana García Franco, propone un juego escénico que nos permite acercarnos a Rosario Castellanos desde distintas edades, emociones y contradicciones. Dulce Mariel, Ana Karen Peraza y Luisa Huertas se alternan en escena; Luisa ilumina cada palabra con una fuerza que se queda adentro. La puesta no busca mostrarnos sólo a la escritora, sino también a la mujer detrás de su obra: sus inseguridades, su autocrítica, sus silencios y ese miedo a la soledad incluso cuando se está acompañada. También aparece con fuerza su relación con la madre, atravesada por culpa, distancia y heridas que conectan con historias que muchas mujeres han vivido durante generaciones. A ratos sentí que hacía falta algo de contexto para captar ciertas referencias, pero incluso sin conocer a fondo su historia, la obra consigue acercarnos a una Rosario profundamente humana, contradictoria y vulnerable.
El diseño teatral es superlativo y genera una gran expectativa en el espectador por lo que está por acontecer en el espacio. Lamentablemente la dramaturgia no es más que las memorias deslactosadas de Rosario Castellanos. El nombre de la protagonista y el espacio teatral se perciben mucho más grandes que los acontecimientos que se presentan. De igual manera, es una buena experiencia para conocer a Castellanos.

Una obra sobre el valor para permanecer, a través del amor y las palabras. La biografía viva de una gran escritora; pero aún más importante, el testimonio de lo que le pasa a una mujer por ser mujer. Meticulosamente amorosa. Inevitablemente de nicho. Pero con una potencia visual y actoral innegable. Mi crítica completa está disponible en ruidomagazine.com

Una buena obra que retrata parte de la vida de la señora Rosario Castellanos; excelentes elementos como las lamparas, las imagenes proyectadas, los papeles, las actrices, muy buena dramaturgia que te deja qué pensar.