Planchando el vestuario...
Planchando el vestuario...

Por Nohemí Espinosa
Escuela Nacional de Arte Teatral
ClownLa obra tarda en arrancar y los primeros minutos están tan cargados de información que se siente cuesta arriba pero una vez que arranca engancha rápidamente. Todo el apartado técnico es precioso, desde la utilería, pasando por el maquillaje hasta la iluminación. Mantienen una estética muy clara y no hay nada en escena que desentone con su propuesta. En la dirección, salvó ese inicio un poco difícil (Mucho tiene que ver el texto en esto), es más que correcta, la constante búsqueda de imágenes da sus frutos con la atención del espectador, al igual que los números musicales que funcionan perfectos para darle un cambio necesario en el ritmo de la obra. Las interpretación son precisas, la creación de personajes logra darle un sabor diferente a cada personaje que los vuelve entrañables. Sin duda Brecht no es una dramaturgia ni un teatro para todos y sin embargo la propuesta de dirección y la interpretación hacen mucho más fácil disfrutar la obra.
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