Planchando el vestuario...
Planchando el vestuario...

Por Lucía Ferreyra, Lucas Solustri
Producción El Último Round
DramaEl último round propone una reflexión sobre la derrota y la dificultad de aceptar que no todas las batallas pueden ganarse. Sin embargo, la potencia de su premisa termina diluyéndose en una puesta en escena incapaz de encontrar su propio pulso. La dramaturgia se resiente por un ritmo irregular y escenas que prolongan innecesariamente la acción sin profundizar en el conflicto. La dirección de movimiento carece de precisión e intención escénica, mientras que los personajes oscilan peligrosamente entre el cliché, el melodrama y una parodia aparentemente involuntaria, debilitando su complejidad emocional. En contraste, la iluminación emerge como uno de los elementos más elocuentes del montaje. Lejos de limitarse a acompañar la acción, construye atmósferas y adquiere una presencia dramatúrgica propia, convirtiéndose prácticamente en otro personaje. La obra parece interesada en cuestionar nuestra relación con el fracaso, pero apenas consigue trascender una lectura superficial de sus propias inquietudes. Al final, El último round disputa demasiados asaltos sin comprender que, en ocasiones, la verdadera contundencia escénica reside en saber cuándo detenerse.
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