Planchando el vestuario...
Planchando el vestuario...

Por Emilio Carballido
Fayuca Arte de Intercambio
ComediaVolver a nuestros clásicos para comprendernos. Es una pena que sea una extrañeza ver montajes de los clásicos modernos mexicanos; nombres que dieron forma al verdadero teatro mexicano son raros en cartelera, pero cuando aparecen, vaya que impactan como si fuese la primera vez que se escenifican. Carballido está entre los próceres de ese teatro mexicano post Usigli, el autor que nos llevó como sociedad a “la alta dimensión del teatro”, y sin embargo, el público en general es cada vez más ajeno a él. Pero esta obra trata de cambiar eso y lo hace con una belleza tan conmovedora, que hasta se percibe vanguardista. Un relato familiar sencillo con personajes tan entrañables, que desearías entrar a habitar ese mundo, para luego darte cuenta que es una realidad que ya hemos dejado de ver. Y ese encanto es gracias a la encarnación tan magistral que hace su elenco en una sinergia casi hipnótica concebida por Nohemi Espinosa, pero destacando Carmen Mastache y Sonia Cohuo como las hermanas solteronas en búsqueda de su emancipación. La escenografía es de un realismo que cada vez se ve menos en la escena mexicana, un lugar que podrías casi habitar; que condimentado con una iluminación tan bien pensada, llega a momentos verdaderamente conmovedores hasta las lágrimas. Hay alegría en escena, gozo por cada palabra dicha, reivindicación de las pequeñas historias familiares como fuente dramática y justicia por un teatro que puso a México bajo los reflectores y sobre la duela.
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