Planchando el vestuario...
Planchando el vestuario...

Por Sara Pinet, Alejandro Ricaño
Vitalux Producciones
DramaVimos Lo que queda de nosotros y reafirmo que soy fan de Ricaño. Y sí, me fui feliz. Siento que, mientras más ves, más te pega todo, para bien y para mal. Uno pensaría que sería lo contrario, pero no. Y cuando una obra funciona, cuando conectas y son tú y ella, funciona. No se puede forzar. Además de ser una obra que sale de su propia órbita, lo más bello es que ayuda. Ayuda a personas, ayuda a perritos y ayuda a visibilizar una problemática que existe más allá de sí misma. Por ello, la causa que impulsa este teatro es aún más noble y necesaria. Merece reconocerse el gran trabajo y la colaboración de Viry y Raúl junto con todo su equipo. La obra deja de ser únicamente ella para compartirse con otros. Enternecedora, atrapante, detallista y potente. Vale la pena. Es una obra que te adentra y, al mismo tiempo, nos aleja de nosotros. Y nos deja solo con esos pequeños momentos, hasta que terminen.
¿Te fue útil esta reseña?