Planchando el vestuario...
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Yo Marcos
@yomarcosteatroProducción:La ficción de los vencidos• CDMX

Producción:La ficción de los vencidos• CDMX
Un actor se embarca en la búsqueda de Marcos Cipac, un artista indígena que, según algunas narrativas, fue el pintor silenciado de la imagen de Tonantzin Guadalupe. La puesta en escena entrelaza elementos documentales, biodrama y ficción para explorar la historia de la imagen más venerada en México, contada desde la perspectiva de aquel a quien la historia le negó el reconocimiento.
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2 reseñas de la comunidad
Yo Marcos utiliza el documental biodramático para reflexionar sobre identidad, memoria y el despojo de nuestras raíces a partir de la figura de Marcos Cipac. La investigación y los cuestionamientos históricos resultan muy relevantes y vigentes, especialmente por cómo dialogan con el presente. Aunque por momentos la puesta se vuelve un poco plana en su ritmo escénico, la interpretación sostiene con sensibilidad un formato complejo y profundamente reflexivo.
Ver reseña y comentarYo Marcos utiliza el teatro para cuestionar el origen de la Virgen de Guadalupe y reflexionar sobre cómo la conquista también significó una pérdida de identidad cultural. La obra plantea cómo un símbolo profundamente arraigado en las culturas de aquel entonces pudo haber sido reinterpretado y mimetizado con uno nuevo, convirtiéndose no solo en una herramienta de evangelización, sino también de sometimiento ideológico. Más allá de dar respuestas, la puesta abre preguntas incómodas sobre la fe, la identidad y la manera en que los símbolos pueden transformarse en instrumentos de poder.
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Yo Marcos utiliza el documental biodramático para reflexionar sobre identidad, memoria y el despojo de nuestras raíces a partir de la figura de Marcos Cipac. La investigación y los cuestionamientos históricos resultan muy relevantes y vigentes, especialmente por cómo dialogan con el presente. Aunque por momentos la puesta se vuelve un poco plana en su ritmo escénico, la interpretación sostiene con sensibilidad un formato complejo y profundamente reflexivo.

Yo Marcos utiliza el teatro para cuestionar el origen de la Virgen de Guadalupe y reflexionar sobre cómo la conquista también significó una pérdida de identidad cultural. La obra plantea cómo un símbolo profundamente arraigado en las culturas de aquel entonces pudo haber sido reinterpretado y mimetizado con uno nuevo, convirtiéndose no solo en una herramienta de evangelización, sino también de sometimiento ideológico. Más allá de dar respuestas, la puesta abre preguntas incómodas sobre la fe, la identidad y la manera en que los símbolos pueden transformarse en instrumentos de poder.