Planchando el vestuario...
Planchando el vestuario...

Solo se muestran aspectos que han sido calificados por usuarios.
La obra de Jorge Volpi explora las complejas y a menudo trágicas relaciones entre dos parejas icónicas de la literatura de los años 60: Sylvia Plath y Ted Hughes, y David y Assia Wevill. A través de una narrativa fragmentada, la pieza indaga en temas como el amor, la poesía, la genialidad, la fragilidad emocional y el impacto destructivo del ego y el deseo, cuestionando si el arte y el afecto son suficientes para sostener la vida. La historia se construye desde las perspectivas de Sylvia y Assia, quienes compartieron un destino fatal.
1 nominación.
Verificamos que los enlaces sean de proveedores oficiales, pero te recomendamos revisar siempre la URL antes de realizar cualquier pago. Los precios mostrados son aproximados y pueden haber cambiado; consúltalos directamente en el sitio del proveedor.
6 reseñas de la comunidad
Me gustó el énfasis a la historia de las dos mujeres que se quedaron atrapadas en su rol de esposa y madre, donde al escenografía nunca sale de la esfera doméstica, donde cada una intenta escapar a su manera. Hubo algo de distancia emocional a la historia, pero efectiva en su mensaje
Ver reseña y comentarUna obra sobre la armadura de falsedades que da paso a un conjunto de vidas agonizantes. Aletargada. Una dramaturgia rica y compleja, pero cuyo montaje la vuelve demasiado densa. Sólido diseño de espacio.
Ver reseña y comentarMe gustó la dinámica entre los actores y el uso del espacio, una historia bien adaptada y que hace énfasis en lo que es los roles femeninos percibidos en aquellos tiempos y en lo que esto puede conllevar a la depresión.
Ver reseña y comentarUna narraturgia acartonada se apodera del escenario desde el primer momento. Actoralmente se confunde el representar la época de los personajes con actuar desde una verbalización exagerada y arcaica que no hace más que entorpecer la posibilidad de empatizar con los personajes. La tragedia de Plath logra mantener a flote el montaje, sin embargo, el ritmo de la escena parece tener el objetivo opuesto. Hay un personaje que su único recurso es reírse incomodamente antes de cualquier parlamento y en una obra de más de 100 minutos es desgastante. Resultan no creíbles los personajes masculinos y como audiencia sólo nos queda decidir creerles que son poetas sobresalientes, porque definitivamente eso no se percibe en el escenario. La obra tiene un bellísimo diseño de arte que hace más llevadero el encontarse en ese espacio cerrado y compartido.
Ver reseña y comentarIba sin ninguna expectativa y me gustó mucho. Aunque la historia ya es conocida, la dirección de Benjamín Cann captura de forma muy atractiva el texto de Volpi. Particularmente Paulina Treviño y Ximena Romo lo hacen excelente y qué decir del diseño de escenografía e iluminación de Matías Gorlero.
Ver reseña y comentarMe pareció una excelente propuesta, en dónde podemos ver como crecen los conflictos y tensiones de los 4 personajes hasta llegar al trágico final de Plath. Las actuaciones cumplen muy bien, destacando principalmente el trabajo de Paulina Treviño que refleja de buena manera la desesperanza y sufrimiento de Sylvia Plath. La escenografía e iluminación funcionan perfecto para entrar en la convención de la obra y en general el ritmo funciona bien.
Ver reseña y comentarMe gustó el énfasis a la historia de las dos mujeres que se quedaron atrapadas en su rol de esposa y madre, donde al escenografía nunca sale de la esfera doméstica, donde cada una intenta escapar a su manera. Hubo algo de distancia emocional a la historia, pero efectiva en su mensaje

Una obra sobre la armadura de falsedades que da paso a un conjunto de vidas agonizantes. Aletargada. Una dramaturgia rica y compleja, pero cuyo montaje la vuelve demasiado densa. Sólido diseño de espacio.
Me gustó la dinámica entre los actores y el uso del espacio, una historia bien adaptada y que hace énfasis en lo que es los roles femeninos percibidos en aquellos tiempos y en lo que esto puede conllevar a la depresión.
Una narraturgia acartonada se apodera del escenario desde el primer momento. Actoralmente se confunde el representar la época de los personajes con actuar desde una verbalización exagerada y arcaica que no hace más que entorpecer la posibilidad de empatizar con los personajes. La tragedia de Plath logra mantener a flote el montaje, sin embargo, el ritmo de la escena parece tener el objetivo opuesto. Hay un personaje que su único recurso es reírse incomodamente antes de cualquier parlamento y en una obra de más de 100 minutos es desgastante. Resultan no creíbles los personajes masculinos y como audiencia sólo nos queda decidir creerles que son poetas sobresalientes, porque definitivamente eso no se percibe en el escenario. La obra tiene un bellísimo diseño de arte que hace más llevadero el encontarse en ese espacio cerrado y compartido.
Iba sin ninguna expectativa y me gustó mucho. Aunque la historia ya es conocida, la dirección de Benjamín Cann captura de forma muy atractiva el texto de Volpi. Particularmente Paulina Treviño y Ximena Romo lo hacen excelente y qué decir del diseño de escenografía e iluminación de Matías Gorlero.
Me pareció una excelente propuesta, en dónde podemos ver como crecen los conflictos y tensiones de los 4 personajes hasta llegar al trágico final de Plath. Las actuaciones cumplen muy bien, destacando principalmente el trabajo de Paulina Treviño que refleja de buena manera la desesperanza y sufrimiento de Sylvia Plath. La escenografía e iluminación funcionan perfecto para entrar en la convención de la obra y en general el ritmo funciona bien.