Planchando el vestuario...
Planchando el vestuario...

Solo se muestran aspectos que han sido calificados por usuarios.
En una distopía sexual, el Estado ejerce un control absoluto sobre la intimidad y el deseo de los individuos, condicionando el acceso al placer sexual a la productividad. La obra explora las implicaciones de la vigilancia constante, el autoritarismo y la búsqueda de la rebeldía y el amor en una sociedad hiperregulada, donde la conexión humana se ve amenazada por la tecnología y el anonimato impuesto.
2 nominaciones.
Verificamos que los enlaces sean de proveedores oficiales, pero te recomendamos revisar siempre la URL antes de realizar cualquier pago. Los precios mostrados son aproximados y pueden haber cambiado; consúltalos directamente en el sitio del proveedor.
6 reseñas de la comunidad
Un unipersonal sobre la opresión y la liberación del contacto. Cautivadora, y curiosamente divertida. Un montaje que construye la distopía tecnológica a través de la abstracción conceptual. Increíble diseño sonoro.
Ver reseña y comentarMe encanta todo lo que sale de la mente de David, amo sus distopías 💙
Ver reseña y comentarEs un trabajo muy lindo y diferente dentro del teatro mexicano. Lo que propone y hace David es refrescante para lo que generalmente se encuentra en la cartelera. Muy recomendable.
Ver reseña y comentarMe pareció extraordinario lo que logra David Gaitán siendo el único actor en escena. Nos transporta a un mundo distópico donde El Estado controla a la población regulando la intimidad y el placer sexual. El mundo que construye es interesante y relevante, y el montaje engancha desde el primer momento. Los recursos narrativos son muy efectivos. Es el unipersonal más inmersivo que he visto.
Ver reseña y comentarSi disfrutas las propuestas de David Gaitán, Azul Bosques probablemente sea para ti. A través de una distopía —un futuro ficticio donde una idea de nuestro presente se lleva al extremo— la obra reflexiona sobre el control del contacto humano, la intimidad y el deseo. La tensión se mantiene de principio a fin; siempre quieres descubrir qué sucederá después. Con guiños de humor que equilibran la experiencia y un diseño sonoro extraordinario, la dirección demuestra cómo, con pocos elementos, es posible construir un universo escénico completamente inmersivo.
Ver reseña y comentarSiempre me ha gustado el teatro de David Gaitán. Claro que no todas sus obras me encantan, pero siempre hay algo interesante, disruptivo o diferente en sus propuestas. La premisa de Azul Bosques me gustó, el texto tiene momentos y metáforas que me encantaron, la actuación de David también me gustó y la forma en la que transita entre personajes me pareció muy bien logrado. La iluminación y el sonido me encantaron. Valga decir que de esta racha de sus tres últimas obras, Azul Bosques es mi favorita.
Ver reseña y comentar
Un unipersonal sobre la opresión y la liberación del contacto. Cautivadora, y curiosamente divertida. Un montaje que construye la distopía tecnológica a través de la abstracción conceptual. Increíble diseño sonoro.
Me encanta todo lo que sale de la mente de David, amo sus distopías 💙
Es un trabajo muy lindo y diferente dentro del teatro mexicano. Lo que propone y hace David es refrescante para lo que generalmente se encuentra en la cartelera. Muy recomendable.
Me pareció extraordinario lo que logra David Gaitán siendo el único actor en escena. Nos transporta a un mundo distópico donde El Estado controla a la población regulando la intimidad y el placer sexual. El mundo que construye es interesante y relevante, y el montaje engancha desde el primer momento. Los recursos narrativos son muy efectivos. Es el unipersonal más inmersivo que he visto.
Si disfrutas las propuestas de David Gaitán, Azul Bosques probablemente sea para ti. A través de una distopía —un futuro ficticio donde una idea de nuestro presente se lleva al extremo— la obra reflexiona sobre el control del contacto humano, la intimidad y el deseo. La tensión se mantiene de principio a fin; siempre quieres descubrir qué sucederá después. Con guiños de humor que equilibran la experiencia y un diseño sonoro extraordinario, la dirección demuestra cómo, con pocos elementos, es posible construir un universo escénico completamente inmersivo.
Siempre me ha gustado el teatro de David Gaitán. Claro que no todas sus obras me encantan, pero siempre hay algo interesante, disruptivo o diferente en sus propuestas. La premisa de Azul Bosques me gustó, el texto tiene momentos y metáforas que me encantaron, la actuación de David también me gustó y la forma en la que transita entre personajes me pareció muy bien logrado. La iluminación y el sonido me encantaron. Valga decir que de esta racha de sus tres últimas obras, Azul Bosques es mi favorita.