Planchando el vestuario...
Planchando el vestuario...

Yuridia, flor de la noche
Ratones ciegos
6 jun 26

Mirar Desde Las Fauces
A Hurtadillas
5 jun 26
“Disciplina, disciplina, disciplina…” Por la noche, un grupo de princesas salen a bailar tanto que rompen sus zapatillas, sin ninguna explicación para su padre, el rey. Quien en la búsqueda de respuestas, ofrece una recompensa a quien pueda resolver esta intriga. La obra juega con la interposición de dos líneas narrativas una siguiendo la historia de las princesas así como el misterio de las zapatillas y otra que nos muestra de manera no tan convencional ideas sobre libertad, amor e identidad sin dejar de criticar a la sociedad, la "norma" y en general la realidad. Alejandro Mendicuti nos regala una dirección fuera del molde, ejecuta su visión de una manera en que el espectador presencia constantemente el limite entre lo verdadero y lo irreal, haciendo que se sienta curiosamente bien equilibrado. La actuación en general del elenco esta muy bien lograda, gran calidad en sus voces además de expresiones claras y una energía en general de genuinidad. Una obra atípica en el buen sentido.

Los empeños de una casa
Compañía Nacional de Teatro
8 may 26
“Amor es más laberinto donde no hay cosa segura.” Pocas veces al año se llega a presentar La Compañía Nacional de Teatro en la perla de occidente y para cualquier consumidor de teatro tapatío es casi obligatorio asistir a cada uno de sus montajes y este no es la excepción. Aurora Cano nos trae una versión fresca, divertida y melódica de “Los Empeños De Una Casa” de Sor Juana Inés de la Cruz, su impecable dirección nos aligera los versos clásicos y adornados de 1600, además que los espacios musicales a lo largo de la obra no se sienten nunca fuera de lugar. Un amplio reconocimiento a todo el elenco de esta puesta escena, definitivamente hicieron el escenario suyo. Voz, memorización, expresión nos dieron todo y de verdad se los agradezco. Felicito a todo el equipo de producción, escenografía e iluminación un trabajo sumamente profesional y con amor, se nota. Auténtico teatro mexicano de casi tres horas de duración, aunque jamás se sintieron, créanme. Vale totalmente la pena.