Planchando el vestuario...
Planchando el vestuario...

Un día antes del estreno, un grupo de actores ensaya una obra en la que unos marineros montan Hamlet en medio de la mar. Los límites entre actores, directores y espectadores se desdibujan, y nadie termina de saber quién mira a quién. Mientras tanto, afuera del teatro, una amenaza crece, algo extraño ocurre con los perros de la ciudad. El elenco enfrenta deudas, ausencias, un actor estelar al borde de la renuncia y la amenaza de que la primera función sea la última. ¿Una obra puede salvar a quienes la hacen? ¿O solo sirve para naufragar juntos? Una invitación a mirar desde ambos lados del telón.
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2 reseñas de la comunidad
Una divertida crítica al propio gremio teatral que utiliza la metateatralidad para hablar de egos, precariedad, procesos creativos y todo aquello que sucede antes de que una obra consiga llegar al escenario. Las fronteras entre actores, personajes y espectadores comienzan a desdibujarse, acompañadas por actuaciones muy interesantes que hacen del caos parte del juego.
Ver reseña y comentarCuando la vida no tiene sentido ¿quien define el sentido? La obra cobra una importancia de seguir remando. Porque las instituciones nos convierten en perros callejeros y no podemos seguir… la risa y la obra cobran un sentido distinto
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Una divertida crítica al propio gremio teatral que utiliza la metateatralidad para hablar de egos, precariedad, procesos creativos y todo aquello que sucede antes de que una obra consiga llegar al escenario. Las fronteras entre actores, personajes y espectadores comienzan a desdibujarse, acompañadas por actuaciones muy interesantes que hacen del caos parte del juego.

Cuando la vida no tiene sentido ¿quien define el sentido? La obra cobra una importancia de seguir remando. Porque las instituciones nos convierten en perros callejeros y no podemos seguir… la risa y la obra cobran un sentido distinto