Planchando el vestuario...
Planchando el vestuario...
Apenas un cuerpo. O manual para desaparecer sin ruido
@tso.artes.escenicasProducción:TSO Artes Escénicas• JAL

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Producción:TSO Artes Escénicas• JAL
En una terminal suspendida entre el pavimento y el abismo, un hombre espera un camión que tal vez nunca llegue; mientras aguarda, ordena los retazos de su soledad, el barrio, la casa vacía, el amor que la calle le negó y los fantasmas que le muerden el pecho. Este unipersonal transita entre la poesía de banqueta y la comedia que sangra, cuestionando qué ocurre con quienes nos sentimos desechables, qué queda cuando el silencio hace eco en todas las paredes y qué queda después de cuestionarnos si es posible volver del borde cuando ya no hay orilla. Esta pieza no promete consuelo, pero sí un callejón donde nadie sale ileso; porque a veces, para seguir, hay que contarlo todo, aunque duela, aunque nadie escuche, aunque sea tarde.
3 reseñas de la comunidad
Excelente actuacion, un monologo muy enriquecedor y objetivo sobre la diferencia de crecer en un contexto lleno de precariedad y violencia, que nos invita a reflexionar sobre nuestro rol ante las comunidades que nacen y crecen marginadas.
Ver reseña y comentarLas luces iluminando una banca de esas tipo del IMSS para una incómoda larga espera. La interpretación del actor, transmite la crudeza e intensidad del guion, te lleva a sentir empatía, impotencia, esperanza y dolor.
Ver reseña y comentarUn monólogo bien construido, con una actuación fuerte y llena de presencia y un excelente equilibrio entre la crudeza de la vida en las calles y la emotividad de las relaciones personales. Destacan esos pequeños momentos de humor y satira, así como las reflexiones que te acompañan a lo largo de toda la obra. Si eres tan sensible como lo soy yo, seguro te robara alguna lágrima.
Ver reseña y comentarExcelente actuacion, un monologo muy enriquecedor y objetivo sobre la diferencia de crecer en un contexto lleno de precariedad y violencia, que nos invita a reflexionar sobre nuestro rol ante las comunidades que nacen y crecen marginadas.

Las luces iluminando una banca de esas tipo del IMSS para una incómoda larga espera. La interpretación del actor, transmite la crudeza e intensidad del guion, te lleva a sentir empatía, impotencia, esperanza y dolor.
Un monólogo bien construido, con una actuación fuerte y llena de presencia y un excelente equilibrio entre la crudeza de la vida en las calles y la emotividad de las relaciones personales. Destacan esos pequeños momentos de humor y satira, así como las reflexiones que te acompañan a lo largo de toda la obra. Si eres tan sensible como lo soy yo, seguro te robara alguna lágrima.