Planchando el vestuario...
Planchando el vestuario...

Por Berta Hiriart
Los cantores del confín
DramaDestaca su dramaturgia: sensible y muy pertinente. La obra cuestiona la idea de la salud mental como “deber ser” y la coloca también como un privilegio, al tiempo que critica la positividad tóxica; un enfoque necesario hoy, sobre todo para audiencias jóvenes. El montaje sostiene bien su propuesta y no hay puntos débiles evidentes. Es ideal para adolescentes de 13 a 16 años: puede abrir conversaciones valiosas con sus papás y fomentar más empatía entre compañeros.

¿Te fue útil esta reseña?