Planchando el vestuario...
Planchando el vestuario...

Por Dennis Kelly
Copala Teatro
DramaHay obras que entretienen y hay obras que permanecen contigo mucho después de que baja el telón. Esta pertenece, sin duda, a las segundas. En un mundo que parece ir cada vez más rápido, lleno de contradicciones, ruido, polarización y una constante carrera por llegar a no sabemos dónde, este tipo de historias son necesarias. Nos obligan a detenernos, a despertar por un momento, a mirar hacia adentro y a recordar qué es lo verdaderamente importante: nuestra humanidad, nuestra capacidad de empatizar y el impacto que tenemos en la vida de los demás. Al final, ser una buena persona no cuesta nada, pero puede cambiarlo todo. La obra logra transmitir ese mensaje con una sensibilidad extraordinaria, sin caer en sermones, sino dejando que sean los personajes y sus historias quienes hablen por sí mismos. Salí profundamente conmovido y reflexionando sobre nuestra realidad como seres humanos. Increíble elenco e increíble Joana Hillman!
¿Te fue útil esta reseña?